El sistema respiratorio aviar
Las aves tienen un sistema respiratorio fundamentalmente distinto al de los mamíferos, lo que las hace muy eficientes para oxigenarse, pero también más susceptibles a que las infecciones se propaguen de forma sistémica.
A diferencia de los mamíferos, las aves carecen de diafragma. Esto significa que no existe una barrera física entre el aparato respiratorio y los órganos digestivos y reproductivos. Una infección respiratoria grave puede derivar rápidamente en septicemia, peritonitis por yema de huevo o aerosaculitis generalizada.
Vía respiratoria alta
Vía respiratoria baja
Debido a la ausencia de diafragma, una bronquitis infecciosa o una infección por E. coli secundaria puede progresar a aerosaculitis, peritonitis por yema o septicemia en cuestión de días. La intervención temprana es siempre más efectiva.
Tracto respiratorio superior
Los primeros signos de enfermedad respiratoria aparecen en las narinas, ojos y senos paranasales. Reconocerlos a tiempo permite una intervención más efectiva.
Signos de la vía alta
- Rinitis: secreción nasal serosa a mucopurulenta, estornudos frecuentes
- Conjuntivitis: secreción ocular, lagrimeo, ojos semicerrados
- Sinusitis: cara hinchada, especialmente bajo los ojos (exudado en senos infraorbitarios)
- Cresta y barbillas cianóticas: coloración azul-morada por hipoxia; signo de gravedad
- Cresta o barbillas edematosas: inflamación que acompaña a enfermedades del tracto superior
Principales patógenos de la vía alta
- Enfermedad crónica, signos leves
- Estertores traqueales, descarga nasal
- Se agrava con estrés o inmunosupresión
- Caída de postura y pérdida de peso
- Inicio agudo, alta morbilidad del plantel
- Cara hinchada, conjuntivitis, a veces diarrea
- Portadores de por vida tras recuperación
- Infecciones secundarias por E. coli frecuentes
- Forma crónica: senos hinchados, estertores
- Forma aguda: septicemia fulminante
- Cresta cianótica antes de la muerte
- Riesgo alto en sistemas al aire libre
Amoníaco, cilios y Vitamina A
El ambiente del galpón es tan importante como el agente infeccioso. Un tracto respiratorio dañado por amoníaco o deficiencia vitamínica es una puerta abierta para cualquier patógeno.
El rol de los cilios y el moco
El tracto respiratorio cuenta con dos defensas mecánicas fundamentales: el moco, que atrapa partículas y microorganismos, y los cilios, pequeños filamentos que funcionan como una escalera mecánica, transportando el moco hacia la faringe para ser deglutido.
El amoníaco paraliza los cilios. Sin cilios funcionales, el polvo, virus, bacterias y hongos inhalados quedan atrapados y pueden colonizar los sacos aéreos, pulmones y huesos. El nivel máximo recomendado es 10 ppm — si lo puede oler al entrar al galpón, ya está por encima del límite. Por encima de 20 ppm los efectos son sistémicos: supresión de hormonas reproductivas e inflamación crónica de las mucosas. En el sur de Chile, el frío invernal dificulta la ventilación y potencia estos efectos de forma aditiva — el binomio frío + amoníaco es un factor de riesgo específico de la zona.
Causas de amoníaco elevado
- Cama húmeda o apelmazada (bebederos con pérdidas, condensación)
- Ventilación insuficiente para la carga animal
- Sobrepoblación del galpón
- Falla en el manejo del foso de deyecciones
Deficiencia de Vitamina A
La Vitamina A es esencial para mantener la integridad de la mucosa respiratoria. Su deficiencia, provocada por una formulación de alimento deficiente o premix de mala calidad, hace que la mucosa se vuelva seca, rugosa y friable, perdiendo su función de barrera.
Verifique periódicamente la calidad del premix vitamínico. En planteles con signología respiratoria leve y sin diagnóstico claro, evalúe la historia nutricional antes de solo enfocarse en agentes infecciosos.
Enfermedades de la tráquea
La tráquea puede ser afectada por virus y bacterias. Algunos cuadros son levemente perceptibles; otros causan obstrucción severa y mortalidad elevada en poco tiempo.
Laringotraqueítis Infecciosa (ILT)
Causada por un herpesvirus, la ILT produce traqueítis hemorrágica severa con formación de tapones purulentos o caseosos que obstruyen la vía aérea. En la forma grave, las aves respiran con la boca abierta, emiten un graznido característico (patognomónico) y mueren por asfixia. La mortalidad puede ser moderada a alta en pocos días.
La forma menos virulenta puede pasar desapercibida, presentando solo signos leves en el plantel completo: cara levemente inflamada, descarga nasal y estertores suaves.
El graznido áspero característico de la ILT, junto con la respiración con boca abierta y el sacudido de la cabeza intentando expulsar los tapones traqueales, es un hallazgo clínico que no debe pasarse por alto. La necropsia confirma el diagnóstico: tráquea con hemorragias y exudado caseoso.
Viruela Aviar — forma diftérica
La forma húmeda de la viruela aviar puede producir lesiones nodulares en las mucosas de la boca, faringe, laringe y tráquea. Estas lesiones pueden dificultar la respiración, la deglución y la ingesta de alimento. En casos graves puede causar asfixia y mortalidad. Las infecciones bacterianas secundarias son frecuentes.
- Transmisión: contacto directo con aves infectadas, ambiente contaminado o picadura de mosquitos
- Control: vacunación en el programa de crianza (punción alar) y control de vectores
- En planteles comerciales es rara; más frecuente en aves de traspatio y sistemas al aire libre
Tracto respiratorio inferior
Cuando los patógenos alcanzan los bronquios, pulmones y sacos aéreos, el cuadro clínico se vuelve sistémico: caída de postura, mala calidad de cáscara, peritonitis y aumento de mortalidad.
La ausencia de diafragma en las aves implica que una infección del tracto respiratorio bajo puede progresar con facilidad hacia el aparato reproductor, causando peritonitis por yema de huevo, o hacia el torrente sanguíneo, causando septicemia. E. coli es el patógeno secundario más frecuente en estos casos.
Aerosaculitis
La inflamación de los sacos aéreos (aerosaculitis) es un hallazgo frecuente en necropsia de aves con enfermedad respiratoria. Los sacos aéreos sanos son transparentes y finos; en aerosaculitis aparecen opacos, engrosados, con exudado fibrinoso o caseoso. Las principales causas son:
- IB Bronquitis Infecciosa (IBV): predispone fuertemente a la colonización secundaria por E. coli
- FC Cólera Aviar (Pasteurella multocida): puede comprometer sacos aéreos en la forma crónica
- MG Mycoplasma gallisepticum: aerosaculitis crónica, frecuentemente complicada
- IC Coriza Infecciosa (Avibacterium paragallinarum): puede alcanzar sacos aéreos en infecciones graves
- NH₃ Amoníaco elevado: daño ciliar que favorece la colonización por cualquier patógeno
Evalúe siempre el estado de los sacos aéreos durante la necropsia. La presencia de exudado fibrinoso o caseoso en sacos aéreos indica un proceso infeccioso activo que probablemente lleva más tiempo del que los signos clínicos sugieren. Envíe muestras frescas a laboratorio.
Influenza Aviar
La Influenza Aviar es la enfermedad de mayor impacto sanitario y económico en avicultura mundial. En Chile es de notificación obligatoria ante el SAG.
Ante cualquier sospecha de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP), contacte inmediatamente al SAG y a su médico veterinario. La IAAP puede causar mortalidad cercana al 100% en pocas horas y requiere cuarentena y manejo de foco oficial. No espere la confirmación de laboratorio para notificar.
Clasificación por patogenicidad
- Signología leve: decaimiento, diarrea, signos respiratorios
- Caída transitoria de postura
- Mortalidad baja
- Puede evolucionar a HPAI por mutación (H5, H7)
- Aumento de huevos sin cáscara o con cáscara blanda
Vías de transmisión
- Aves silvestres acuáticas (principal reservorio y vector natural)
- Vía aerógena a corta distancia entre planteles
- Fómites: calzado, ropa, vehículos, equipos contaminados
- Disposición inadecuada de cadáveres y purines infectados
- Insectos y roedores que actúan como vectores mecánicos
Durante el brote de H5N1 de 2022–2023, la onda de infección avanzó de norte a sur a razón de ~32 km por día. Los Ríos y Los Lagos — con alta densidad de humedales y cisnes — fueron zonas de alta presión. Los sistemas con acceso al exterior presentan un riesgo de introducción significativamente mayor que los sistemas cerrados, por el potencial de contacto directo o indirecto con fauna silvestre. La bioseguridad perimetral y el control de aves silvestres son las medidas de mayor impacto en estos sistemas.
La Influenza Aviar comparte signos con muchas otras enfermedades: Newcastle, IB, ILT, Cólera Aviar. No es posible diferenciarlas solo por clínica. Ante cualquier cuadro de alta mortalidad aguda o signología sistémica severa, consulte a su veterinario y gestione diagnóstico de laboratorio urgente.
Enfermedades frecuentes en el sur de Chile
Estas enfermedades representan los desafíos respiratorios más frecuentes en planteles de postura de Los Ríos, La Araucanía y Los Lagos. Conocer sus características particulares permite actuar a tiempo.
Bronquitis Infecciosa (IB)
Causada por un gammacoronavirus, la IB es probablemente la enfermedad respiratoria más prevalente en Chile. El virus circula por vía aerógena y puede sobrevivir en equipos, ropa y vehículos. Las aves recuperadas pueden eliminar el virus durante semanas a meses.
En aves de postura, la caída de producción, los huevos deformes o con cáscara blanda pueden ser los únicos signos perceptibles. Los signos respiratorios suelen pasarse por alto.
Un aspecto clave para planteles de postura: el IBV no es solo una enfermedad respiratoria. Su tropismo por el oviducto explica por qué en aves adultas la principal manifestación suele ser la caída de calidad de cáscara — cáscaras pálidas, rugosas o deformes — sin signos respiratorios evidentes. El virus afecta las estructuras formadoras de cáscara de forma subclínica, con alteraciones funcionales que pueden aparecer días después de la infección y sin lesiones histológicas visibles en ese momento. Adicionalmente, el tropismo digestivo del IBV supera al respiratorio en frecuencia, lo que tiene implicancias directas para el muestreo: la muestra solo traqueal subestima la circulación viral. La muestra correcta es tráquea + cecal.
- Incluirla siempre en el programa de vacunación de crianza y renovar durante la postura (cada 8 semanas si hay presión de campo)
- Verificar qué variantes circulan en la región y elegir la vacuna adecuada al genotipo local
- En pollas jóvenes: formas nefropatogénicas con alta mortalidad renal (dependientes del genotipo)
- Infecciones secundarias por E. coli son frecuentes y agravan significativamente el cuadro
Cólera Aviar (FC)
Pasteurella multocida causa desde cuadros crónicos respiratorios hasta septicemias agudas fulminantes. Es una amenaza especial para planteles con acceso al exterior, ya que aves silvestres pueden introducirla. Las aves recuperadas son portadoras de por vida.
La forma crónica se caracteriza por senos infraorbitarios hinchados, estertores y dificultad respiratoria. La forma aguda puede matar un porcentaje importante del plantel en pocas horas, a veces sin signos previos.
En sistemas de producción con acceso al exterior, el Cólera Aviar debe incluirse en el programa de vacunación. La bioseguridad reduce el riesgo, pero el contacto con aves silvestres en zonas de pastoreo hace que la vacunación sea la medida preventiva más efectiva.
Micoplasmosis (MG)
Mycoplasma gallisepticum se asocia a enfermedad respiratoria crónica. Puede estar presente en el plantel sin producir signos clínicos hasta que un evento de estrés (cambio de fase, transporte, coinfección viral) desencadene el cuadro. Se disemina por aves silvestres portadoras y por fómites.
Un punto importante: todas las vacunas vivas disponibles para MG producen eliminación vacunal (shedding), lo que genera positividad en ELISA, SPA y PCR post-vacunación. Es necesario considerar el historial vacunal antes de interpretar un resultado serológico positivo como infección de campo.
Coriza Infecciosa (IC)
Causada por Avibacterium paragallinarum, la Coriza Infecciosa puede presentarse de forma aguda con alta morbilidad (gran parte del plantel afectado) pero mortalidad generalmente baja. La principal consecuencia es la reducción de la postura y el crecimiento.
Las aves recuperadas son portadoras de por vida y pueden reintroducir la bacteria en planteles susceptibles. Para el control es clave la vacunación con autovacuna de serogrupo local y el estricto control de ingresos de aves nuevas.
Un aspecto diagnóstico importante: las cepas NAD-independientes son hoy las más frecuentes en campo y pueden generar un falso negativo en PCR estándar hasta en el 33% de los casos. Un resultado negativo no descarta la infección si la presentación clínica es compatible. Las bacterinas disponibles son serovar-específicas (A, B, C) y no generan protección cruzada — es fundamental identificar el serogrupo circulante en la zona antes de vacunar.
Ornithobacterium rhinotracheale (ORT)
Presente en el sur de Chile con un patrón marcadamente estacional (mayo–agosto), Ornithobacterium rhinotracheale actúa principalmente como co-infector: potencia y prolonga cuadros respiratorios causados por IBV, Mycoplasma o Newcastle sin producir enfermedad grave por sí solo. El frío y la alta humedad relativa del invierno austral favorecen su presentación y persistencia. Su diagnóstico requiere cultivo bacteriano o PCR específico; no está incluido en los paneles diagnósticos estándar, por lo que frecuentemente pasa inadvertido en cuadros que se atribuyen a MG o IBV.
- Signos: estertores traqueales, descarga nasal, traqueítis fibrinosa en casos avanzados
- Co-infector frecuente de IBV, MG, Newcastle y E. coli — agrava cuadros que de otro modo serían leves
- El frío y la humedad del sur de Chile favorecen su presentación en el período mayo–agosto
- No existe vacuna comercial disponible; el control depende de la bioseguridad y la calidad ambiental
Prevención integral
La prevención de enfermedades respiratorias se basa en tres pilares fundamentales que actúan de forma complementaria: vacunación oportuna, calidad ambiental y bioseguridad estricta.
Pilar 1: Vacunación
- IB Bronquitis Infecciosa: debe estar en el programa base de crianza. Evalúe refuerzo cada 8 semanas durante postura si existe presión de campo. Verifique que el genotipo vacunal coincida con el circulante en la zona.
- ILT Laringotraqueítis: incluirla en crianza si hay historial en la zona o planteles vecinos. Vacuna vectorizada (HVT-ILT) en el día 1 o aplicada en spray / agua a la edad recomendada.
- ND Newcastle: parte del programa base. Revise la compatibilidad del programa de crianza con la cepa vacunal y la presión de campo en la zona.
- FC Cólera Aviar: recomendada en sistemas al aire libre o zonas de alta presión. Bacterina inactivada intramuscular en crianza.
- IC Coriza Infecciosa: autovacuna con serogrupo local. Identifique el serovar (A, B o C) antes de vacunar — las bacterinas no generan protección cruzada.
- FP Viruela Aviar: vacuna vectorizada por punción alar en crianza. Indicada si hay riesgo en la zona, especialmente en sistemas al aire libre con presencia de mosquitos.
Pilar 2: Calidad ambiental
- Mantener amoníaco por debajo de 10 ppm — si lo huele al ingresar al galpón, ya es demasiado alto
- Ventilación adecuada para la carga animal y la época del año, especialmente en invierno
- Cama seca: corregir pérdidas en bebederos y condensación en techos
- Controlar polvo en suspensión, especialmente en sistemas con cama de viruta o paja
- Temperatura y humedad relativa estables dentro de rangos recomendados para la edad
- Verificar calidad y nivel de Vitamina A en la dieta de forma periódica
Pilar 3: Bioseguridad
- Ingreso controlado de personas, vehículos y equipos al galpón
- Cuarentena de aves nuevas antes de incorporarlas al plantel existente
- Control de aves silvestres, roedores e insectos (especialmente mosquitos en verano)
- Disposición correcta de cadáveres y purines
- Higiene estricta de bebederos, comederos y equipos compartidos entre galpones
- Registro semanal de mortalidades, signología y cambios productivos para detección temprana
No automédique ni cambie el programa de vacunación sin diagnóstico. Contacte a su médico veterinario para obtener muestras adecuadas (hisopados traqueales, cecales, órganos frescos en necropsia) y enviarlas a laboratorio. Un diagnóstico certero permite elegir el tratamiento y la vacuna correctos, y evitar el gasto en intervenciones que no apuntan al agente real.
Lleve registro semanal de mortalidad, consumo de agua y alimento, y producción de huevos. Las tendencias a la baja en agua y alimento, o el aumento de rechazos por cáscara, suelen preceder en días a los signos respiratorios. La detección temprana permite intervenir antes de que el brote se expanda al plantel completo.